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viernes, 30 de junio de 2017

Todo lo que necesitas saber sobre los primeros zapatos del bebé


A todos se nos va la vista cuando vemos unos pies minúsculos calzando unas deportivas iguales que las de sus papás, o unos zapatos brillantes que parece que empezarán a bailar como nos despistemos un segundo. Monísimos y carísimos pero, ¿son realmente necesarios?, incluso deberíamos preguntarnos si entorpecen el desarrollo psicomotor de nuestros pequeños de alguna manera.
Por eso hoy, haciendo una colaboración muy especial con HELLO PAPIS, vamos a hacer un análisis sobre cuándo debemos calzar al bebé, cómo elegir su primer calzado y en qué aspectos fijarnos al elegir modelos y tallas según la etapa del desarrollo en la que se encuentre. Si quieres seguir leyendo, haz click aquí.

viernes, 10 de marzo de 2017

La edad de los juguetes

     No, hoy no vamos a hablar de cuántos años tienen los juguetes, pero sí de cuántos pueden durarnos, del uso que podemos darles y en qué tenemos que fijarnos para utilizarnos a una edad determinada con los peques. Todos conocemos la edad recomendada por el fabricante a la hora de seleccionar un juguete que se adapte a nuestros niños, pero también debemos tener en cuenta la edad de desarrollo de los mismos, sus habilidades, su nivel de juego funcional, de imaginación y, cómo no, sus intereses.

     Por la red se pueden encontrar numerosas clasificaciones de juguetes según la edad cronológica de los niños, teniendo todas ellas aspectos en común. Pero si lo que quieres ver es un listado específico de juguetes recomendados por edades lo mejor es que visites la GUÍA AIJU, elaborada por auténticos profesionales.

      Al margen de esto, personalmente no creo que haya una edad LÍMITE (ni por arriba ni por abajo) para poder jugar con un juguete. Puede que el niño no desarrolle la actividad con el fin para la que se hizo, pero ahí es donde entramos nosotros para ampliar su funcionalidad, despertar en los niños capacidades nuevas y dotarlos de herramientas simbólicas de cara a la elaboración de juegos cada vez más elaborados y complejos. Y de esto SÍ vamos a hablar hoy.




     En la etapa de 0 a 6 meses, los bebés necesitan juguetes que les ayuden a descubrir su propio cuerpo, distinguir texturas, formas y colores. Para ello, tenemos sonajeros, móviles de cuna, mordedores, mantas de actividades, etc. Pero una vez alcanzada esa edad… ¿me deshago de esos juguetes? Un gimnasio puede ayudarle a mantenerse sentado más allá de los 6 meses mientras intenta agarrar los muñecos que cuelgan, unos meses después podemos quitarlos y usar la estructura cubriéndola de sábanas o toallas para hacer un tipi casero o tapar los laterales con cojines para hacer túneles en nuestra carretera. Incluso un sonajero hará las veces de maraca en mi orquesta aunque tenga 2 años.

     Entre los 7 y 12 meses, se convierten en verdaderos exploradores. En esta etapa encontramos pelotas, muñecos de peluche, juguetes con sonidos y luces, tentetiesos, sus primeros coches y andadores (¡ojo! ¡taca tacas no! Uso desaconsejado totalmente). Un andador bien equipado con una mochila o bolso nos hará las veces de carro de la compra o silla de paseo para nuestra muñeca favorita, y ¡cuántas luchas no habré visto entre tentetiesos para ver cuál aguanta más sin caer! Para esto… ¡no hay edad!

     De los 13 a los 18 meses, los niños ya caminan, reconocen y nombran objetos y personas, comienzan a hacer torres (encajar y apilar), suben en correpasillos y quizá observemos un inicio del juego funcional con algún coche (haciendo que lo pasean, echan gasolina, suben a un muñeco…). Para esto mismo nos pueden servir sus primeros coches, no hace falta que sean último modelo. Incluso podemos rescatar sonajeros o mordedores que tuviesen forma de animal, por ejemplo, para pasearlos en ellos. El correpasillos, bien montado, puede ser una cama fantástica o hacer de camilla en las urgencias más complicadas. Y qué decir de los mil y un usos de las anillas, que bien usadas desde su primer mes de vida le ayudarán en la manipulación, la coordinación ojo-mano y mucho más adelante para discriminar colores teniendo que ensartarlas en el orden que propongamos.

A partir de los 24-30 meses de edad, el juego se vuelve mucho más elaborado y son ellos quienes dotarán de nueva funcionalidad a sus juguetes: los cubos serán vasos, los lápices cucharas, los mandos móviles y las muñecas tendrán vida; veremos cómo un caballo habla con un coche para ir juntos por ahí y los dibujos tendrán nombre propio: “toma mamá, te he dibujado un perro”.


Se trata de buscar alternativas que alarguen la vida útil del juguete y despierten su imaginación, aunque para ello primero habrá que quitar un poco el polvo a la nuestra. ¿Qué otras cosas se os ocurren para aprovechar los juguetes?