domingo, 30 de julio de 2017

Cómo reconocer una buena Escuela Infantil



En los últimos siete años he visitado decenas de Escuelas Infantiles, haciendo apoyos dentro del aula (tanto a educadoras como a peques), he participado en reuniones, he elaborado programaciones de aula, presentaciones de casos… En definitiva, he conocido diferentes dinámicas que, a día de hoy, me han ayudado mucho a la hora de elegir la que será la Escuela Infantil para mi hijo.

Se acerca septiembre y no son pocas las familias que se plantean la escolarización en la etapa 0-3, porque la conciliación sigue siendo compleja queramos o no. Así que hoy paso a comentaros algunas características que, personalmente, considero importantes a la hora de elegir una buena Escuela Infantil o reconocer si realmente hemos acertado con su elección.

-          Los niños salen más sucios que entran: puede parecer una tontería (y confío en que no será compartida al 100%), pero para mí es fundamental. Si los peques salen llenos de manchas en las rodillas, con arena hasta en la mochila, el babi con pintura, las manos de rotulador y la cara llena de pegatinas ¡es una señal de que el día ha merecido la pena! Ya nos ocuparemos de frotar más tarde, pero aprovecha y pregunta qué es lo más divertido que ha hecho hoy, cómo se hizo ese dibujo en el brazo, con quién ha jugado en el arenero.

-          Adaptación: el famoso período de adaptación suele asociarse más a la etapa de escolarización de la segunda etapa de infantil (nivel de 3 años) en el que muchos centros establecen horarios que incrementan paulatinamente el tiempo en el aula para que se habitúen poco a poco. Igualmente, en muchas Escuelas Infantiles se pauta de la misma forma. Lo importante es que sea flexible y respete por encima de todo al niño: si la meta del día es 1 hora pero a los 20 minutos nos llaman para que vayamos a por el peque porque nos echa de menos, no hay problema; mañana intentaremos aguantar hasta los 30’. Para muchos de ellos es un cambio muy significativo y debe ser progresivo.

-          Metodología: en alguna de las reuniones (sobre todo al inicio) es importante que os hablen del proyecto de trabajo o la metodología de su aula. Incluso sería positivo que se os dé una copia de la programación, las unidades didácticas o se os hable al menos, en líneas generales, de cómo trabajan en el aula (por proyectos, según determinado método, etc.). Cuidado con las metodologías ÚNICAS que definen el carácter de una determinada Escuela Infantil, yo hace años que visito una en la que se supone que se aplica Montessori y se ha llevado a tal extremo que el mítico “sigue al niño” significa que no haya juguetes en las aulas (ni mesas, ni sillas, ni estanterías con cuentos, ni dibujos por las paredes, ni perchas para colgar abrigos y mochilas). La “experimentación” de los peques es tal que, de vez en cuando, sacan una caja con botes de gel y champú vacíos para que los huelan, toquen y digan sus colores. Por eso me parece tan importante conocer qué y cómo van a hacer nuestros peques una vez que cerremos la puerta tras nosotras.

-          Horarios: aunque las privadas suelen tener una mejor compatibilidad, debemos buscar siempre la que se adapte a nuestro ritmo. Si un día tiene que quedarse a comer, le recogeremos más tarde o entrará más temprano durante una semana, que no suponga un problema para ninguna de las dos partes.

-          Actividades compartidas: en muchas escuelas infantiles se realizan jornadas en las que cada mamá/papá tiene la oportunidad de pasar una mañana en la Escuela Infantil realizando algún taller con la clase de su peque: contar un cuento, hacer una receta, hablar de su trabajo… Este tipo de actividades dicen mucho del centro, ya que dan la oportunidad de ver, en vivo y en directo, cómo se dirigen a los niños, su organización… e incluso a tu hijo/a relacionarse con el resto de niños en un ambiente desconocido para muchos padres, siguiendo las rutinas que ha aprendido día a día. Si tu escuela infantil no lo hace, puedes proponerlo para ver qué opinan.

-          Fichas: a mi parecer, en este ciclo de infantil el material escolar del tipo libro, cuaderno o fichas está “sobrevalorado”. Los niños son niños y como tales, aprenden mediante el juego y la imitación (primero de sus iguales y después del adulto de referencia). Incluso aunque no se usen se trabajan contenidos y objetivos de ciclo, pero mejor si se hace de forma funcional. Los niños saldrán con dibujos y pequeños “trabajos” que realicen en el aula (¡ojo! que realicen ELLOS, que se note que lo han hecho ELLOS, que el regalo del día de la madre/padre no sea un super calendario digital que han hecho las educadoras sino un marco de macarrones mal pegados hecho por vuestro hijo).

-          ¿Qué has hecho hoy?: en muchas Escuelas Infantiles usan una pequeña agenda o “cuaderno viajero” en el que las educadoras escriben lo más significativo del día para que puedas preguntar y hablar sobre ello con tu peque. Incluso aunque aún no hablen demasiado, comprenden que tienes interés sobre algo que ellos han hecho y da valor al sentido de los educadores frente a tus hijos. Si no, intenta obtener algo de información cuando le recojas (un intercambio rápido pero que te permita saber qué ha hecho y la atención que ha recibido por parte de su tutor/a).

-          Tu hijo, la respuesta definitiva: siempre habrá días mejores y peores, pero tras superar el período de adaptación (dure lo que dure) el pequeño debe sentirse a gusto y salir contento. Son el espejo de lo que reciben, el amor que tienen hacia sus educadores/as y cómo hablan de ellos serán una pista definitiva para saber si hemos acertado.


Como madre, estas son algunas de las cosas a las que doy valor a la hora de elegir dónde dejar a mi pequeño. Y tú, ¿añadirías alguna más?, ¿a qué das importancia cuando eliges una Escuela Infantil?, ¿estás contenta con tu decisión o crees que hay algo que podría cambiarse? ¡Cuéntame! 

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